Los humanos ponen más atención a las cosas que consideran peligrosas


Es probable que todos hayamos vivido una situación en la que estamos hablando con alguien sobre un tema que nos apasiona pero el otro parece no estar prestando demasiada atención a lo que decimos, e incluso empieza a revisar su celular.

Es bastante grosero, lo sabemos, pero también consideremos que no necesariamente entiende o le interesa de lo que estamos hablando, de modo que hay que ser más selectivos sobre con quién hablar de ciertos temas.

El hecho es que el tema de la atención es bastante importante en nuestra vida, y más cuando se trata de establecer prioridades que favorezcan nuestra supervivencia. De hecho, un equipo de investigadores liderado por Toby Wise, del University College de Londres, Reino Unido, se encargaron de estudiar cómo las personas priorizan su atención de acuerdo a la seguridad y el peligro presente en los entornos en los que se desenvuelven.

Sus resultados, publicados en la revista PLOS Computational Biology, sugieren que las personas prestarán mayor atención a algo si está al tanto de que está relacionado con el peligro.

Prestamos más atención a amenazas obvias

Las señales de amenaza obvias, como un rostro enojado, así como aquellos estímulos sobre cosas que desconocemos, suelen llamar la atención de los humanos. Sin embargo, aún no está clara la influencia de estos factores en la decisión de prestar atención a algo cuando intentan saber si los estímulos múltiples son seguros o peligrosos.

Los investigadores reunieron a 65 personas para un tarea de aprendizaje con varias rondas. Una de ellas consistió en que cada participante viera dos símbolos en una pantalla, cada uno de los cuales advertía sobre la posibilidad de recibir una descarga eléctrica. Entonces cada participante debió informar su percepción sobre las probabilidades de recibirla y luego recibió la descarga eléctrica de acuerdo a las probabilidades reales.

Los resultados del análisis computacional de los datos recolectados sugerían que la forma en que la atención de las personas está determinada por el aprendizaje sobre lo estímulos peligrosos. Por ejemplo, si un individuo se entera de que algo a su alrededor es peligroso, le prestará atención.

Y esto aplica incluso cuando las personas no están demasiado seguros sobre la peligrosidad de algo. Los estímulos de este tipo captará su atención independientemente de cuán confiados estén en su conocimiento sobre ellos.

También se observó que la atención que pongan influye en la forma en que aprenden sobre el peligro, y de hecho, los participantes prestaron más atención a aquellos que percibieron como más amenazantes. “Este estudio muestra que nuestra atención está íntimamente relacionada con la forma en que aprendemos sobre el peligro”, concluye Wise.

Ahora la investigación se centrará en determinar si estos procesos de aprendizaje relacionado a la atención ocurren de manera similar en las personas con ansiedad clínica. Pero gracias a estos hallazgos, ya tenemos una idea de cómo hacer que nos presten más atención.

Referencia:

A computational account of threat-related attentional bias. https://journals.plos.org/ploscompbiol/article?id=10.1371/journal.pcbi.1007341



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